LA COLONIZACION DE SIERRA MORENA: 

UN LOGRO DEL EQUIPO ILUSTRADO DE CARLOS III

                                 Carlos Sánchez‑Batalla Martínez

 

 

Introducción :

                Cuando la Reconquista se extiende por Jaén, Córdoba y Sevilla, los reyes cristianos van concediendo las tierras con­quistadas para ponerlas en cultivo y defenderlas de cualquier ataque musulmán.

                Pero, mientras las vegas y zonas ricas y fértiles  acogen una población numerosa, las ásperas zonas serranas quedan prácti­camente abandonadas.

                 Esta es la situación de la comarca de Sierra Morena en el siglo XIII, que había perdido el esplendor y población de épocas prehistóricas, agravada con el posterior abandono de la minería. Sólo se utiliza como lugar de paso y su casi total despoblación es propicia al asentamiento de bandoleros y que hizo tristemente famosa la frase "vete a robar a Sierra Morena".

                 Poblar Sierra Morena, vieja pretensión de Baeza cuando soli­cita de Enrique IV, 1447,  crear una población de 5O vecinos don­de se celebró la Batalla de las Navas de Tolosa, que diera segu­ridad a estos lugares.

                Las propuestas, varias veces repetidas en el siglo XVIII, son otras tantas veces desestimadas. En el reinado de Fernando VI son frecuentes los intentos de colonización interior. El más madrugador de los intentos de los que tenemos noticia fue el del coronel suizo Wettstein de Basilea, quien quiso traer a España 1.5OO familias suizas de los cantones de Solothurn, Lucerna y Friburgo (1).

                El Marqués del Puerto, representante español en La Haya, presencia la salida de 4O.OOO personas extranjeras, especialmente alemanas y suizas, con destino a Nueva Escocia. Manifiesta el 23 de Octubre de 1749, que quedan más alemanes y húngaros dispuestos a emigrar. Señala al Marqués de la Ensenada que Ruiter, acomodado comerciante de Rotterdam a quien avala el Marqués de San Gil, está dispuesto a hacerse cargo del reclutamiento (2).

                Pero el Rey, a través de Grimaldi, manifiesta que sería ocioso precipitar el transporte de gente, si primero no se fija su distribución y modo de establecerla últimamente, de que se trata con la ejecución y atención que requiere asunto de tanta gravedad (3).

                Cuatro años después el Conde de Esminier propone la funda­ción de una ciudad y 15 villas en lugares concretos de Sierra Morena (4).

                Hay otros proyectos denegados, como el D. José Borrás, de Barcelona, que propone traer 3OO familias extranjeras; el padre La Croix presenta otro y míster B. Ward promete traer a España irlandeses perseguidos (5).

                Prospera la propuesta de Juan Gaspar von Thürriegel, ofreci­da a Carlos III en 1766, de afincar 6.OOO colonos en Cabo de Hor­nos, Tierra del Fuego, Magallanica y Malvinas; sin embargo, la despoblación peninsular aconsejó cambiar el destino de los colo­nos a Sierra Morena, eligiéndose al ilustre limeño D. Pablo de Olavide para la dirección de la empresa. Un año después, 1768, se aprueba la propuesta del suizo Yauch de introducir 5OO familias.

                En plena Colonización de Sierra Morena D. Manuel Borrajo se compromete a fundar una población de 1OO vecinos en Sierra More­na, siempre que se le concedan 6 leguas para su fundación (6).

                En cambio, al teniente Segismundo Zech, con la recluta de 1.9OO suevos aprobada en 1767, se le anula por voluntad real en Marzo de 1768 (7).

                Antes de cumplirse la contrata de Thürriegel, se recibían otras propuestas, pero Olavide no las cree oportunas por la impo­sibilidad material de poder gobernar tantas tierras. Lo peor es que todavía se habla de nuevas contratas...Yo las he rebatido porque no me han parecido fundadas... (8).

Dificultades        

                De camino hacia Sevilla, a donde se dirige para tomar pose­sión de su cargo como Asistente de esta ciudad, Olavide se detie­ne en Bailén día 17 de Agosto de 1767 y allí decide dar comienzo la Colonización en el convento carmelita de La Peñuela (lugar aconsejado en el artículo XXV del Fuero, con Espiel, Hornachue­los, Fuenteovejuna, Alanís, el Santuario de la Cabeza, la Alde­guela ‑sic‑ y Dehesa de Martín Malo) .

                Para acoger a los emigrados se nombran los comisionados de las distintas cajas de recepción el 17 de Julio de 1767; D. José O'Conok desempeñó este cargo en la de Almagro, D. Francisco Ja­vier Larrumbe en Sanlúcar, D. Manuel Monsalve en Málaga y D. Lo­renzo Tabares en Almería.

                Las familias menesterosas serían la gran mayoría, uniéndose numerosos vagos, tunantes, prófugos y algún que otro soñador. Cuestión tan asumida que nuestro embajador en Viena había solici­tado permissiom de purger le Pays d' etranger vagabonds et perju­diciables .

                Los colonos no encuentran viviendas en aquel crudo invierno. Olavide ya había advertido al conde de Aranda del peligro que suponía el retraso de los medios necesarios (9): el invierno se aproxima, con sus lluvias, y los caminos se han hecho intransita­bles para llevar el material a los nuevos establecimientos. Más adelante afirma ser cosa terrible que a una empresa, difícil por sí misma, se le añadan nuevas dificultades, alterando los planes concebidos y acordados para su logro... El verano siguiente re­sultó un calvario para aquellas gentes venidas de climas más be­nignos, provocando la muerte de numerosas familias en pocos meses y de una tercera parte de los emigrados en 1768. La situación es grave, no hay cementerios y algunos deben ser trasladados a los pueblos vecinos para recibir sepultura.

                Los pueblos vecinos tampoco cooperan demasiado, oponiéndose tenazmente a la expropiación de sus tierras, ya fuera por compra o compensación.

                Los descontentos hicieron que el 26 de marzo de 1769 se es­tudiaran la contrata de Thürriegel, memorial de Joseph Yauch,  14 de Marzo, a pesar de que sólo había introducido 12 familias de las 1OO de su compromiso, informes del Obispo de Jaén de 8 de Octubre y 19 de Noviembre de 1768, remitidos a informe del Fiscal Campomanes, quien retuvo el expediente hasta el día 2O sin dar cuenta al Consejo, y quejas de Glockler y Thürriegel. Por ello, en Abril se nombra a Pérez Valiente para visitar las colonias.

                La comisión duró desde Abril a Agosto; Valiente defiende la  Colonización, si bien eleva  duras críticas a la forma en que se desarrolla.

                Nuevas dificultades se fueron uniendo: pocos eran labrado­res, hubo deserciones, las casas de barro se hundían... pero las improvisaciones y valía de los dirigentes salvaron una empresa de cuyos resultados estaban pendientes todas las cortes europeas.

Las obras.  

                En Bailén, en la  conferencia celebrada con las personas que lo acompañan, Olavide vuelve sobre sus pasos y visita La Peñuela y alrededores los días 21, 22 y 23 de Agosto. Elige tres lugares donde levantar las primeras colonias y, cuando reemprende el ca­mino, deja en La Peñuela a dos regimientos suizos que estaban al servicio de Carlos III (1O).

                El Superintendente debió concebir la forma de realizar los tres primeros puntos de población elegidos en aquellos días de Agosto. En La Peñuela imaginó la naciente Carolina delante del convento, con la calle perpendicular a la facha del convento; solución parecida para la población que nacería anexa a la ermi­ta de Santa Elena; en la Venta de Guarromán, creyó oportuno cons­truir Guarromán aunque en lugar más alto, sano y ventilado como aconsejaba el Fuero; ideas que daría a Desnaux dos meses después.

                Deja dictadas una serie de órdenes y normas para el comienzo de la empresa: solicitud de herramientas de las atarazanas de Sevilla, autorización de un mercado franco en La Peñuela, peti­ción del estado de los caudales de las reales fábricas de Lina­res; petición de muebles de los jesuitas de Baeza, autorización para que se instalen carreteros y herreros de Baeza, orden para suministrar 6OO raciones de pan a los regimientos, petición de madera de la Sierra de Segura, nombramiento de intérprete...

                Cuando Olavide llega a Sevilla el 31 de Agosto, no deja ar­quitecto ni ingeniero militar para iniciar las obras, detenidas, porque, como afirma Jijón:.los jornaleros que, dejando sus casas se han trasladado a estos desierto a vivir a cielo raso, preten­den un sueldo casi doblado. Los soldados suizos no nos quieren ayudar, porque hacen pretensiones de igual naturaleza; y como los primeros ejemplares hace entre estas gentes una regla, a pesar de la ejecutiva necesidad que tenemos de operar, me ha sido preciso detenerme y resistir las leyes que creían imponerme, contentándo­me con ir preparando materiales y fundar hornos de cal y ladrillo y establecer herrerías y poner corriente una cantera  (11).

                El primer ingeniero llegado en La Peñuela es Simón Desnaux, quien el 18 de Septiembre recibe órdenes de Olavide: ...Muy Sr. mío: ...Me parece que por ahora no hay otra operación que hacer que la del plano o mapa proyectado. Respecto a que en cuanto a fábricas  de casas, debiendo ser rústicas y humildes, no preci­san de mucho arte. Y los planos de los lugares que el Consejo manda, no pueden hacerse sino después que estén formados y las tierras repartidas.... (12) proponiéndome yo pasar muy en breve a esta Sierra, me reservo para que tratemos más difusamente el mis­mo asunto. Entre tanto Vm. puede ir tomando sus medidas... (13).

                )Y qué plano mandaba hacer el Consejo?; indudablemente debía tratarse del que determinaba el artículo XXVI del Fuero: Según se vaya haciendo el señalamiento o demarcación, hará levantar su mapa o paño de pintura y sin retardar los desmontes, construcción de casas y demás preparativos conducentes, remitirá un duplicado al Consejo... Es decir, había que elegir las tierras, demarcarlas en un plano y empezar a construir, todo ello al mismo tiempo.

                De ahí que cuando, por esas mismas fechas, llegan colonos aún no hay  nada construido; no ha habido tiempo para ello. El desencanto es inmediato; El paraíso prometido  no tiene viviendas y deben acomodarse en 5O tiendas de campaña, traídas desde Bailén por los regimientos suizos el 1O de Octubre de 1767, porque ... las barracas construidas por Monsieur Onlin, todas se llueven... (14).

                Vuelto de Sevilla, Olavide permanece en La Peñuela, al me­nos, desde el 19 de Octubre al 5 de Noviembre dejando dadas órde­nes a Desnaux y hechas las primeras casas (15).

                Desnaux trabajó solo y sin auxilio durante el primer año de vida de las colonias hasta la llegada de Beltrán Beaumont, susti­tuído, a su vez por  Dionisio Kelin y José A. del Pozo; fue, con mucha probabilidad, autor del trazado de La Carolina y de la di­visión del terreno en suertes, por indicación del propio Olavi­de, quien dice: Yo mandé también hacer la división de la tierra como se ha hecho...Para seguir la demarcación de las poblaciones con hermosura y claridad, previne al ingeniero D. Simón Desnaux, encargado de la operación, fuese demarcando las suertes por cua­drilongos iguales, cortados todos por calles intermedias que di­esen a los colonos comodidad para su servidumbre y hermoseasen el aspecto de la población... (16).

                Seguramente que el propio Olavide acompañó a Desnaux por los campos en aquel Otoño de 1767, opinando respecto al estableci­miento de los lugares y división del territorio, estimulando a todos con su presencia. A esto debía referirse al afirmar:...(Cuántas veces me puse yo a la cabeza de 4O agrimenso­res, que recogí en media España, y de 3OO hombres del regimiento de Reding, que debían rozar y talar el monte, para animarlos por­que no querían entrar por la mucha agua que recogía la maleza en que no se veían los hombres a caballo!. (Y cuántas veces me fue preciso pasar la noche bajo de un árbol, cubierto de aguas y mi­serias!... (17).

                No se realiza una sola obra que no sea consultada con Olavi­de. Tropa y paisanos trabajan a destajo y jornal y se encargan de la labor y custodia de ganados a aperadores, capataces, gañanes, vaqueros pastores y porqueros.

                La trama parcelaria inicial (después sufriría ampliaciones) llega al O. de Guarromán en Mayo de 1768. Por lo estrecho de este término, entre los de Baños, Linares y Bailén, la retícula debe sufrir una modificación, en la forma que Olavide ordena hacer a D. José Schuler (18).

                En Junio los núcleos que flanquean el camino real están con­cluidos y se han proyectado los que acompañan al camino de Valen­cia (Arquillos y Venta de los Santos), con Aldeaquemada en el del corazón de la Sierra (19), colonias cuyos primeros progresos se conocen el 4 de Julio (2O).

                Finalizadas las obras asignadas a Desnaux en Sierra Morena e incorporado el ingeniero D. José Branly, Desnaux recibe orden de trasladarse a La Parrilla y que Branly lo sustituya (21).

                Desnaux había trazado dos líneas generatrices de división del territorio en La Peñuela. En Junio de 1768 estaba concluida la calle coincidente con parte de la línea vertical, Calle Jardines. Por ello, Olavide ordena a Jijón hacer una plaza de piedra en el sitio que él le señaló (22).

                Diseñada, sin duda, por Desnaux con el consejo de Olavide, los maestros de obras Pedro Pablo Delgado y Gabriel Cortés diri­gen los trabajos de La Peñuela; junto a los ingenieros D. José Branly y D. Gabriel Saint Germaint, son despedidos por Valiente y reclamados por Olavide en 1769 (23).

                El 13 de Mayo de 1768 se aprueba una contrata con Juan Bau­tista Fammi y D. José Peloni para la construcción de 1.OOO casas a 2.85O reales cada una. Pese a ello, Olavide pide a Jijón: ...de todos modos, importa admita V.S. a cuantos asentistas de casas se presenten y continúe sus diligencias porque sean muchos, pues fiarse de los italianos sería exponerse a perder el verano y siempre se ganará tiempo y cuando quieran cumplir su número, no les faltará donde hacerlas, si no en un punto, en otro (24).

                Estos asentistas sólo construyeron 395 viviendas y otras varias obras. Trataban de aumentar sus utilidades debilitando la fábrica de las casas y muchas no se entregaron porque no estaban en estado de recibirse (25) y bastantes se cayeron a los pocos meses.

                Las obras realizadas fueron: 1O casas en la calle Real de La Carolina; 121 en los 6 departamentos de  La Carolina y en el 81 y 91 de Navas de Tolosa; 68 en 4 departamentos de Carboneros; 75 en los departamentos 11, 21 y 41 de Guarromán; 54 en los 2 depar­tamentos de el Rumblar; 7 en los 2 departamentos de Santa Elena y 12 en los de Miranda. Por nueva contrata de 4 de Junio de 1769 levantaron 2 tahonas a la entrada de la calle Real de La Carolina y por una tercera contrata de 22 de Junio de ese año construyeron dos lonjas o palenques en La Carolina y plaza pública (26).

                Hay que desestimar a Juan Bautista Nebroni como arquitecto autor del proyecto de las Nuevas Poblaciones; afirmación de Ca­pel, basada en la transcripción literal de un documento, que si­guen investigadores posteriores (27).

                Pensamos que Nebroni pudo ser uno de los maestros de la com­pañía Fammi y Peloni. La primera noticia de Juan Bautista Nebro­ni procede de Santa Elena, poco antes de la salida de los inge­nieros militares. El 26 de mayo de 177O es padrino de bautismo de Domingo Sufientini; en doble partida se dice ser de aquel mismo vecindario y en la escrita en latín ex eodem Parroquia (28). De Jorge Barbery sabemos que estaba en Miranda del Rey y que fue llamado por Olavide en 1771 (29). Ambos eran maestros de obras que recibieron el título honorífico de arquitectos. En 1792, Ja­cinto Garaña, maestro de obras, así lo confirma en una solicitud a Ondeano: ...no sólo permitirle el que en todos sus escritos y firmas use del distintivo de DON...sino que se le trate del mismo modo, mayormente cuando a D. Juan Nebroni y a D. José Barberi, sus antecesores, sólo por razón del mismo empleo honorífico de Arquitectos o Maestros de estas reales obras, se les dio dicho tratamiento sin haber acreditado corresponderles por otra razón (3O).

                 Avanzadas las obras de los tres primeros puntos, Jijón comu­nica el 9  de Marzo de 1768 que tiene señalados varios lugares. ... En efecto, en Carboneros tengo 233 individuos; en la Tapiadilla, 232 y en la Venta de Linares y Acebuche se colocarán en toda la semana otros tantos... (31).

                En Junio de ese año dan comienzo los trabajos en Venta de los Santos, Aldeaquemada y Arquillos.

                Los cometidos de los ingenieros en las colonias son: El De­lineador e Ingeniero han servido para la demarcación de los te­rrenos, reduciéndolos a cuadrilongos perfectos que son los que forman la uniformidad y simetría de las suertes. Han andado ocu­pados en el reconocimiento de todos los terrenos para levantar los planos y actualmente están trabajando en formar el general de toda la Colonia y uno particular de cada Punto. (32).

                Olavide encomendó al ingeniero D. Pedro Branly continuar el trabajo de Desnaux en Sierra Morena el 3O de Junio de 1768 (33), insistiéndole en que tuviera concluidos todos los planos de la Sierra en la primavera de 1769. Igualmente se le asignó el reco­nocimiento del avance de las suertes,  elección de los lugares más sanos de cada una para levantar su vivienda, la demarcación de suertes y el plan del camino de Aldeaquemada (34).

                Los restantes ingenieros fueron José Antonio Pozo, Baltasar Raimundo, Luis Marquely, José González de Ferminor, José Coello, José Espeliux, Francisco Gózar, Casimiro Isaba (en 1769, por in­dicación del visitador Pérez Valiente, alteró los planes de Ar­quillos, Aldeaquemada y Venta de los Santos buscando los lugares más altos, sanos y ventilados) , Gabriel Fream de Saint Germain (se le asignó el levantamiento del plano topográfico de Sierra Morena y fue autor de la práctica de La Mojonera de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena, finalizada por Francisco Coelho).

                Todos ellos, excepto Fream de Saint Germain y Francisco Coelho, fueron despedidos en el verano de 177O

                Carlos Lemaur  fue reclamado por Olavide en 1775 para obras de riego en el Guadalimar (35), siendo autor del trazado de Des­peñaperros (36). José de Ampudia y Valdés, junto con Francisco de Paula Alcázar levantan los planos topográficos generales e individuales de las colonias de Sierra Morena y de Andalucía en­tre 1794 y 1797 (37).

                Los consabidos problemas con la Inquisición alejaron a Ola­vide de las colonias, quedando D. Miguel Ondeano, sucesor de Ola­vide difuminado por la personalidad de éste, obligado a conso­lidar esta empresa, debiendo reedificar casas arruinadas y casi todos los edificios públicos y religiosos y adelantar los culti­vos, pues como afirma Polo de Alcocer: El gran número de defec­tos que advierto en la obra de La Fundación pudieron verificarse por la infancia en que las dejó Olavide...las casas...duraron poco, ocasionando a su sucesor, D. Miguel Ondeano, la necesidad de reconstruirlas... (38).

                El libro de cuentas de 178O es ilustrativo (39); la cons­trucción fue una constante en su gobierno y el estado de los cau­dales reflejan su prudencia y buena administración.

                 El Resumen General es el siguiente:

                Cargo.................. 3.237.3O2 reales. 19 1/2 maravedís.

                Data................... 1.611.442 reales 26 maravedís

___________________________________________________________________

                Existencias en Diciembre... 1.625.859 reales 27 1/2 mara­vedís

                Los ingresos de Poblaciones, procedentes del arrendamiento de vino, vinagre y aguardiente, cargo de casas, pastos, arriendo de posadas y casas, diezmos, multas, ventas de granos, arriendo de bellota, olivares y uva; ventas de maderas, cal, teja, ganado, seda y otros efectos, reintegros, almotacén y pago por estancias de hospitalidad por varios trabajadores heridos en el camino de Despeñaperros, así como embargo de deudas al Pósito provisional se elevaron a 7OO.6O1 r. 24 m.

                Los gastos mensuales se recogían en 14 ó 15 capítulos. Ex­tractados los de Julio, mes singular por ofrecer la asignación concedida a las Poblaciones de Andalucía fueron: sueldos de em­pleados; de capellanes, organista, sacristanes y enterrador de La Carolina; obras de albañilería y cantería; de carpintería; de herrería; compra de madera; de materiales; de útiles, jornales y destajos; de diferentes clases; conducciones. Gastos de hospital y botica; fábricas; extraordinarios y de escritorio. Dinero remi­tido a las Poblaciones de Andalucía 9O.OOO r. Total, 164.561 rea­les y 8 maravedís.

                La Contaduría de La Carolina enviaba una asignación mensual de 1O.OOO reales, como se hace constar en el folio 174 del men­cionado libro: A D. Gerónimo de Guillenea, pagador general de estas Poblaciones, se le abonarán por virtud del presente en las cuentas que debe rendir de los caudales que tiene a su cargo 9O.OOO reales de vellón que entregó al de las de Andalucía D. Joaquín de Furundarena, por la consignación que aquellos estable­cimientos gozan de 1O.OOO reales mensuales, correspondientes a nueve meses que cumplieron en fin de Junio próximo pasado...

                Los capítulos relacionados con  obras ascienden a 63O.797 reales, el 39'14 % de la data, como corresponde a unas colonias en formación.

                Estas tareas evidencian la infancia en que dejó Olavide las colonias, pues no sólo fue necesario crear nuevas aldeas (Acebu­char y La Mesa), sino levantar edificios en ruina o en alberca, o hacerlos de nuevo. Para comprobar esta realidad ofrecemos un bre­ve resumen de las obras de aquel 178O.

                Enero.‑ Se construyen viviendas en La Carolina, Aldeaquemada y se trabaja en la nueva iglesia de Navas de Tolosa.                 Febrero.‑ Continúan las obras anteriores y se coloca el ar­mazón del tejado del pósito de Arquillos.

                Marzo.‑ Demolición de 12 casas en el Departamento de Carbo­neros y Guarromán.

                Abril.‑ Se colocan unos canapés nuevos en la plaza de la iglesia de La Carolina, continúan obras anteriores y se edifica en las aldeas de Los Ríos y Arellano.

                Mayo.‑ Conclusión de 12 casas en la aldea de la Majada del Viento y 9 que se hallaban en alberca en la de Magaña.

                Junio.‑ Obras y colocación de rejas en la posada de Santa Elena y en el pósito de Guarromán; trabajos en el batán y fábri­ca de paños.

                Julio.‑ Labor de piedra, vestir una noria, continuar obras anteriores; levantar paredes en las nuevas colonias de Acebuchar y Mesa de Carboneros; alfarería para noria y entrega de 55O rea­les, mitad del sobresueldo que goza el "arquitecto" D. Juan Ne­broni.

                Agosto.‑ Obras en la casa de El Tinte; aumento del segundo cuerpo de las casas de la calle Real, casa de la Superintendencia y oficinas; casas nuevas del cura y comandante de Navas de Tolo­sa; armaduras de tejados de La Carolina y Santa Elena y canjilo­nes para norias del plantel de moreras.

                Septiembre.‑ Obra en el pósito y mesón de Arrieros y conti­nuar obras.

                Octubre.‑ Obras de carpintería en Acebuchar, Mesa de Carbo­neros y varias casas de La Carolina, reducidas a armadura de te­jados, tabiques, puertas, ventanas y obras en la posada de Arqui­llos; casas de las suertes n1 3OO, 219 y 148 y las de Los Pinos y Olivar del Rey; labor de piedra para el mesón de Arrieros y car­nicería de La Carolina.

                Noviembre.‑ Coronación de las casas consistoriales, 4 casas en Montizón y composición de otras en otros sitios.

                Diciembre.‑ Pósito provisional, continuar obras en La Mesa y Acebuchar y sustituir la caldera del molino de Arquillos.

                También levantó la Iglesia  de Santa Elena, amplió la de La Carolina y Navas de Tolosa y los pósitos de Santa Elena y el de Navas de Tolosa (11). Tanto esfuerzo no fue suficiente para solu­cionar el problema en las casas de las colonias de Andalucía, donde muchas familias aún vivían en barracas.

                El documento estudiado por Francisco García confirma que continuaba en esta constructora en cada colonia en 1789‑9O (4O). En La Carolina, y a modo de síntesis, afectó a la Iglesia, pósi­to, cárcel, posadas, almacenes, graneros, casa de la Intendencia, cuartel, fábrica de medias y mantelería, botica, Plaza de Toros y viviendas para colonos y funcionarios.

                Carboneros: Retundido de la fachada de la Iglesia, pendiente en el año de su construcción, 1788; conclusión de las casas del párroco y sacristán y otras 8 nuevas viviendas.

                Guarromán: Nuevo Pósito de Labradores y Sacristía; demoli­ción y reedificación de 3 casas y reparación de la Posada y del almacén de vinos.

                Rumblar: Arreglos en el Pósito y reedificación de las pare­des caídas del camposanto.

                Escolástica: Reedificación de 7 casas de colonos y demoli­ción de 4 cuerpos altos, a modo de torres, en los ángulos de la plaza.

                Navas de Tolosa: Reedificación de 6 casas y demolición de 6 torres inmediatas a estas casas, similares a las citadas en Es­colástica. Construcción del campanario, restauración estanco y del Pósito de Labradores.

                Santa Elena: Construir 6 casas en alberca; abrir cimientos para nueva Iglesia por deterioro de la ermita. De 9O viviendas del término, había 21 en buen estado, 33 precisaban reparaciones y 36 hubo de hacerse nuevas.

                El Archivo de Aldeaquemada delata numerosas obras en la co­lonia. Tras restaurar la capilla provisional, 1788, empieza la obra de su Iglesia. Su Comandante dice que va a Santa Cruz de Mudela para conocer qué maestros tomaron por asiento la obra de la Iglesia de los padres Agonizantes (41). La orden de edifica­ción debió ser de 179O, confirmándose en Enero de 1791 el comi­enzo de los trabajos: ... por los maestros de albañilería, Gaspar Delgado y Domingo González, vecinos de la villa de Linares, se ha de construir la nueva Iglesia Parroquial...En el día de mañana, 25 de Enero pasará a esa población Domingo González para dar principio con anticipación a hacer mezclas, abrir los cimientos y preparar lo demás conveniente... (42).

                Ondeano usó parte de la madera de la Sierra de Alcaraz para un nuevo molino de aceite en La Carolina (43): ...Necesitándose para esta capital 2OO cuartizos para la obra de un molino de aceite que debió concluir en 1793, cuando preguntó a D. José García Romo, si recordaba quien ... sentó algunos pozuelos o bom­bas nuevas en su molino de aceite (duque de Alba) ...para mi in­teligencia y gobierno en el asiento y empotro que debe hacerse de iguales bombas en este nuevo Molino de la Real Hacienda (44).

                Además de Garaña, Domingo González y Gaspar Delgado hubo otros maestros de obras trabajando con Ondeano, como Andrés  Toledo, autor de...adornos y guarnición de la iglesia de Carbo­neros, construcción, guarniciones y molduras de la iglesia de Santa Elena, a excepción de los cimientos, que se ejecutaron por otro; altar colateral de la iglesia de Aldeaquemada, 4 casas de nueva planta en el sitio de la glorieta de esta capital y otras muchas y varias reparaciones que practicó en ella y en varios sitios... (45).

                El único arquitecto que trabajó para Ondeano fue Francisco Sabatini, autor de las imágenes de S. Carlos, de S. Juan de la Cruz y Virgen de los Dolores para la iglesia de La Carolina (46). Desconocemos si se realizó la imagen de Carlos III e intervino en el diseño de las medallas conmemorativas de la fundación de las colonias, grabada por Tomás Jiménez Prieto.

                Cuando muere Ondeano, las casas de La Carolina son 264, ex­cluidas las de las familias acomodadas (ya las había) y funciona­rios y edificios destinados a almacenes, cárcel, posadas, hospi­tal o servicios públicos; las 300 familias restantes tienen que hospedarse en 100 viviendas.

                A Tomás José González de Carvajal, sucesor de Ondeano, se le tildó de ser dado a las obras fastuosas en pueblos labradores. En todas sus visitas fue acompañado por Antonio Losada, Arquitecto de mérito de la Academia de S. Fernando, Director de las obras de las Poblaciones de Sierra Morena y de Andalucía y la Superinten­dencia de Concepción de Almuradiel (47).      Levantó el plano de Almuradiel, posible autor del plano de la iglesia que sustituyó a la provisional, en estado deplorable (48); visitó las colonias de las que emitió su informe. Estudió los baños romanos de La Luisiana (49). Completó la manzana  N.E. de La  Carolina, quejándose de las restricciones puestas por el Intendente a sus ideas urbanísticas (5O).

                Levantó el plano de la clásica vivienda colonial de Andaluc­ía (51).

                En Mayo de 18O3 elaboró el pliego de condiciones para la construcción de un tramo de camino real de 19O varas de largo a la entrada de Almuradiel por la parte de Madrid (52).

                A su muerte no hay noticias de que le sucediera otro arqui­tecto. En las intendencias de LLanderal a Polo de Alcocer, 18O8‑1835, las colonias están concluidas, excepto La Carolina que su­fre un periodo de estagnación a consecuencia de la Guerra de La Independencia y porque la población es muy escasa para ocupar el diseño proyectado, pero la pujanza minera iniciada a mediado del siglo XIX hace que la trama se vaya ocupando para completarse en el presente siglo.

Conclusiones.

                Simón Desnaux fue el autor de las viviendas coloniales de doble planta, con su clásica fachada de ventanas simétricas por planta respecto a su puerta centrada, como hizo en Fuente Palmera (53). Ignoramos de qué se valió el Ayuntamiento  de 19O7 para atribuir la autoría de las primeras casas de La Carolina a Juan de  Villanueva (54):...Se le denominará calle Villanueva, en con­memoración del Arquitecto que planeó las primeras viviendas de La Carolina .

                También consideramos que Desnaux, además de la vivienda, diseñó la trama urbana y parcelaria de las colonias andaluzas; un escrito de Olavide al ingeniero cuando se hallaba en Fuente Palmera es revelador: ...Estoy conforme en que los planos que se levantan de los territorios de las Nuevas Poblaciones sigan un método igual y uniforme (55).

                Los colonos extranjeros que llegaron no eran los más idóneos para el trabajo de la tierra. Valiente dice que... abundan los desertores franceses enganchados dentro de España, los tunantes, inútiles y muchos otros de oficios impertinentes... (56). Los colonos manifiestan que ...su oficio en tierra extranjera era, pintores, escultores, y los más se habían empleado toda su vida en llevar y mostrar la linterna mágica... (57), opinión coinci­dente con la de Olavide, quien decía:... Será preciso enseñarles a arar y después a segar, trillar, plantar y cuanto debe saber un labrador (58).

                Jijón es contundente: ...Ojalá hallase usted medio para ha­cer que el Consejo o el Ministerio le dijese a Thürriegel que suspenda del todo el ingreso de los extranjeros, porque, efecti­vamente, entre cien hombres que nos vienen, apenas son diez de provecho...(59). Mas adelante insiste: los más de los colonos tiemblan de llegarse a una vaca, de cada cien hay sólo diez que saben lo que es un arado; en una jornada roturan la décima parte de lo que roturaría un campesino cualquiera de Andalucía; la mayor parte rehúsan el trabajo de la tierra, pues no lo han prac­ticado nunca; muchos piden el pasaporte para volver a su tierra; otros desertan abandonando en ocasiones a sus familias... (6O).             Pese a las vicisitudes iniciales, hoy las colonias son una realidad. Pero consideramos que la admisión exclusiva de colonos labradores españoles habría sido más ventajosa por las siguien­tes razones:

                Era más prolífica y se hubiera aumentado más rápidamente la población.

                Estaba más adaptada al clima.

                Habría rendido mucho más por tratarse de familias labrado­ras.

                No habrían creado tantos problemas con los pueblos vecinos.

                Se habrían reducido los costos de desplazamientos, los de enganche (unos 2.12O.OOO de reales) y los gastos de capellanes extranjeros.

                Se habrían evitado los graves problemas de los capuchinos alemanes y las de los asentistas.

                Menos costo en casas (muchos las construyeron a sus expen­sas) y se habría podido poblar más terreno y repartido la riqueza dentro de la nación y reducir la pobreza interior.

                Reducción de la emigración a América.

                La deserción hubiera sido mínima.

                Se habría evitado la crítica en Europa y los roces entre embajadas.

                Los políticos que dieron luz verde a La Colonización ya ob­servaron estas ventajas en diversos escritos, como el del propio Olavide cuando afirmaba: Si se nos hubieran traído familias la­bradoras, o si las poblaciones se hubieran hecho con españoles, con mucho menos costo  ya estuvieran acabadas y felices... (61).

                Pero lo que demuestra que esta forma de colonización  fue un error es que en las colonias creadas con posterioridad no se ad­mitió un solo colono extranjero; este fue el caso de Prado del Rey o de Concepción de Almuradiel. 

BIBLIOGRAFIA Y NOTAS.           

1)            HÜTTER, H.‑ Aspectos de la emigración suiza hacia las "Nue­vas Poblaciones". Las Nuevas Poblaciones de España y América. (Actas del V Congreso Histórico de Nuevas Poblaciones). La Lui­siana‑ Cañada Rosal pgs. 229‑236. 1992. Córdoba, 1994.

2)            Alcázar Molina, C.‑ La colonias alemanas de Sierra Morena, pg. 6. Madrid 193O.

3)            Grimaldi al Marqués del Puerto. Aranjuez, 23 de Junio de 175O.

4)            Propuesta de D. Luis de Borbón, Conde de Esminier. año 1754.

5)            Alcázar Molina, C.‑ Opus cit. pg. 9.

6)            Alcázar Molina, C.‑ Opus cit. pg. 1O6, doc. n1 4.

7)            Alcázar Molina, C.‑ Opus cit. pg. 113:

8)            Olavide a  Múzquiz. Sevilla 13 de Septiembre de 1768. A. G. S. (S y S.de H0.) leg. 496. 9)    Defourneaux, M.‑ Pablo de Ola­vide el Afrancesado. París Presses universitaires de France. París 1959. Traducida al castellano por Manuel Martínez Camaró y corregida por el autor, Méjico, 1965 y Productora andaluza de programas. Sevilla. Pg. 142.

1O)         Carlos III destinó a los regimientos suizos porque era gente robusta y criada en montañas; Muchos de sus capellanes y oficia­les hablaban varios idiomas y así podían atender la labor pasto­ral  y recibir ayuda y órdenes en su lengua materna, lo que faci­litaría la aceptación de los colonos.

11)          D. Miguel de Jijón a Ilmo Sr. D. Miguel de Múzquiz. Convento de La Peñuela 1O de Sepbre de 1767. A. G. S. (S y S.de H0.) leg. 496 fol.. 1O2.

12)          Olavide conocía perfectamente planos de ciudades americanas; recordemos que a él le correspondió la tarea de reconstruir Lima tras el terremoto de 1754 y así se lo insinúa a Desnaux en el documento citado en la nota siguiente .

13)          Pablo de Olavide a D. Simón Desnaux. Sevilla 18 de Septiem­bre de 1767. A. N. N. Inquisición leg. 3.6OO (borrador).

14)          Miguel de Jijón a Olavide. La Peñuela 1 de Octubre de 1767. A.H.N. Inquisición leg 36OO1.

15)          Olavide a Campomanes. Sevilla, 18 de Noviembre de 1767. A.G.S:  Se ha dado forma y dejé fabricadas las primeras casas...hasta ahora no se han pedido más que treinta mil pesos

16)          Olavide al Supremo Consejo de Castilla. La Carolina 18 de Diciembre de 1772. A.G.S. (S. y S0 de Hacienda) leg. 498.

17)          Defourneaux, M.‑ Opus cit. pag.141.

18)          Olavide a D. José Schuler. La Peñuela 4 de Mayo de 1768. A.H.N. (Inquisición) leg. 3.6O31.

19)          Simón Desnaux.‑ Relación que comprende el número de Pobla­ciones que se ejecutan en Sierra Morena y Andalucía:

                Siendo el principal objeto de las Poblaciones de la Sierra cubrir el camino Real de Madrid a Andalucía para evitar los in­sultos que se cometían al abrigo de las espesuras de maleza...

Poblaciones de la Sierra 

                El primer punto que se determinó fue el convento de La Pe­ñuela, de religiosos carmelitas descalzos, Reino de Jaén, en cuyo sitio se ha formado una población de 4O vecinos, alemanes y sui­zos, conocida hoy por La Carolina.               

                Desde este punto... se ha establecido una población de 3O vecinos de la misma nación; donde existe la ermita de Santa Ele­na, erigida en memoria de la célebre batalla de las Navas de To­losa...aquella población tiene hoy el nombre de Aranda del Presi­dente.               

                Siguiendo la misma dirección del camino, se construye una aldea en la venta de Miranda, de 14 vecinos de la propia nación... Continuando la misma ruta se establece otra Población, de 4O familias saboyardas (sic), en el sitio intitulado Magaña. Y otra de 15O familias en Aldeaquemada.

                Habiéndose propuesto la construcción de un nuevo camino des­de... Aranda del Presidente...se ha de ejecutar una aldea de 12 vecinos en el término... de Las Correderas y otra de 2O vecinos en...los Almurieles.

                Siguiendo la ruta... un lugar de 1O vecinos en las Navas de Linares... otra población... en el sitio de Carboneros... se ha­lla una población de 4O vecinos intitulada Múzquiz. Y continua­ndo... se construye una población de 3O vecinos en el terreno llamado los Rumbrales...

                Las expresadas Poblaciones se componen de pequeño número de vecindario, respecto a que hoy se construyen los edificios, ocu­pando todo el camino y suertes particulares; y a este fin se ha contratado la construcción de 2.OOO casas para dar principio a la obra.

                En el camino de Valencia se ocupa la posesión...llamada el Teatino y hoy Campomanía... Venta de los Santos se establece Po­blación de 4OO familias.

                Aunque el documento habla de 1768, se puede precisar más la fecha.

a)            Aldeaquemada, Arquillos y Venta de los Santos comenzaron a edificarse a finales de junio o principios de Julio.

2O)         Pablo de Olavide a D. Miguel de Jijón. S. Sebastián de los Ballesteros 16 de Julio de 1768. A.H.N. (Inquisición) leg. 3.6O31. Con gusto  leo los progresos que, Vmd. me avisa en la suya de 5 corriente, hacen Rubio y Aranguren en sus dos puntos de Aldeaquemada y Venta de los Santos...

21)          Olavide a D. Simón Desnaux. Sevilla 3O de Junio de 1768. A.H.N. (Inquisición), leg 3.6O1:  Respecto de que tiene Vd. con­cluido su plan en esta Sierra y que es necesaria su persona para las prácticas que de orden del Rey se van a empezar en La Parri­lla... dejando a D. José Branly el plano con las instrucciones necesarias a fin de que éste concluya lo que faltase en él, se transporte... este sitio de La Parrilla para donde voy a partir y en el que le esperaré para ocuparlo en servicio del Rey.        

22)          Olavide al Supremo Consejo de Castilla. La Carolina 18 de Diciembre de 1772. A.G.S. (S. y S0 de Hacienda) leg. 498:...ha­biendo yo salido de la Sierra el 6 de Junio (1768)...dejé orden a D. Miguel de Jijón para que en el sitio que le señalé construyese una plaza con asientos de piedra...          

23)          Pablo de Olavide al Sr. D. Miguel de Jijón. Sevilla 9 de Agosto de 1769. A.G.S. (Hacienda) leg. 497.

   ‑ Olavide al Ilmo. Sr. D. Miguel de Múzquiz. Sevilla 13 de Agosto de 1769. A.G.S. Hacienda, legajo 497.

24)          Pablo de Olavide a D. Miguel de Jijón. S. Sebastián de los Ballesteros 16 de Julio de 1768. A.H.N. (Inquisición) leg. 3.6O31.

25)          A.G.S. (S0 y S0 de Hacienda), leg. 5OO, fol. 111 y 112.

26)          A.G.S. (S0 y S0 de Hacienda), leg. 5OO, fol. 111, 112 y fol. 114.

27)          Manuel Capel dedujo que Nebroni era el arquitecto al locali­zar en el Archivo de La Carolina el documento 13O6 del legajo 2O4, hoy desaparecido.

                Cruz Rodríguez, M0 del A.‑ Primera mitad del siglo XVIII. Jaén, Vol. I pg. 217. Editorial Andalucía. Granada 1989. Recoge un plano de La Carolina atribuido a Juan Bautista Nebroni en el que se observa un tramo del ferrocarril de Linares da La Caroli­na, abierto a principio de este siglo y plaza de toros inaugurada en 1.9O5.

                Este plano, tomado de Capel es a su vez reproducido por Ju­lio Caro Baroja.

                Galera Andréu, P. siguiendo a Capel, responsabiliza a Nebro­ni con el trazado y construcción de La Carolina y del resto de las Nuevas Poblaciones. (Véase  La arquitectura de los siglos XVI y XVIII en Jaén, pg. 4O5. Granada 1.977).

                Nebroni debió continuar firmando como arquitecto. Belluga asegura que al Arquitecto Juan Nebroni  se le han venido abajo todas las obras que ha hecho en Córdoba (ver Jurado Sánchez, J.‑ Los caminos de Andalucía en la segunda mitad del siglo XVIII ‑175O‑18O8‑, pg. 65. Córdoba, 1988).

28)          Libro 11 de Bautismos fol. 51 A. E. de Santa Elena. 26 de Mayo de 177O.  fueron Padrinos D. Juan Nebroni y María Ana Moreno  del mismo vecindario .

29) Olavide a D. Jorge Barbery. La Carolina 4 de Enero de 1771. A.H.N. (Inquisición), leg. 3.610‑111. ...vendrá al instante a presentárseme en esta Capital...solo y sin hablar con ningún co­lono de aquella Población.

3O)         Jacinto Garaña a D. Miguel de Ondeano. La Carolina 8 de Oc­tubre de 1792. Exp. Civiles 1791‑92, Doc. 1.391. A.M.LC.              

31)          D. Miguel de Jijón al Ilmo. Sr. D. Miguel de Múzquiz. Peñue­la 9 de Marzo de 1768. A.G.S.

32)          A.H.N. (Inquisición) leg. 36O4. )Mayo de 1769 y Agosto de 177O?

33)          Olavide a Desnaux. Sevilla 3O‑VI‑1768. A.H.N. (Inquisición.), leg 3.6O1.

34)          Instrucción que debe observar Mr. Branly. Peñuela 28 de No­viembre de 1.768. A.H.N. (Inquisición) leg. 3.6O1: ...Cuidará igualmente de hacer el plan del nuevo camino desde Santa Elena a Aldeaquemada, que presentará, desde luego al Sr. D. Miguel de Jijón, enviándome a mí una copia...

35)          El río Guadalimar no pasa por Arquillos. Pudo referirse al Guadalén.

36)          Ruíz González, J. E. y Sena Medina.‑ Carlos Lemaur y el ca­mino real de Despeñaperros pgs. 23‑4O en Carlos III y las "Nuevas Poblaciones". Actas del II Congreso‑Histórico. La Carolina 1985. Córdoba 1988.

   ‑ Jurado Sánchez, J.‑ Los caminos de Andalucía en la segunda mitad del siglo XVIII (1.75O‑18O8), pgs. 6O y ss.. Córdoba 1988.

37)          Sánchez‑Batalla Martínez, C.‑ Datos para la historia antigua carolinense, pgs. 14‑15.. S.E.C. La Carolina 1982.

   ‑ Sánchez‑Batalla Martínez, C. e Hita Fernández, Juan José.‑ Las suertes y las colonias de Sierra Morena en los levantamientos topográficos de D. José de Ampudia y Valdés, pgs 175‑212. (Actas del II Congreso‑Histórico). La Carolina 1985. Córdoba 1988.

38)          Polo de Alcocer.‑ Memoria Histórica de 1833. Edición facsí­mil. Seminario de Estudios Carolinenses. La Carolina 1983.

39)          Nuevas Poblaciones de Sierra Morena. Año 178O. Copia de in­ventario de documentos que justifican la cuenta general de cauda­les de 178O.  libro 4.822. A.H.P.J.

4O)         Juan José de Estech al Comandante de Aldeaquemada. La Caro­lina 2O de Diciembre de 1794. Archivo Municipal de Aldeaquemada.

41)          García García, F.‑ Apuntes sobre las nuevas poblaciones de Carlos  III, en Sierra Morena, durante el siglo XVIII.. Ponencias del I Congreso provincial de cronistas. Jaén 1982.

42)          D. Manuel Antonio Míguez a Carelli. La Carolina 24 de Enero de 1791. A.M.A.

43)          Ondeano a D. Domingo Carelli.‑ La Carolina 13 de Agosto de 1792. A.M.A.

44)          Ondeano a D. José García Romo.‑ La Carolina 22 de Junio de 1793. A.M.A.

45)          Expedientes Civiles 18OO‑ 18O2, Doc. 1591. A.H.M.LC.

46)          Palacio Atard, V.‑ Las nuevas poblaciones andaluzas de Car­los III: Los españoles de La Ilustración, pg. 58. Publicaciones del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba. Córdoba 1989.

47)          Sánchez‑Batalla Martínez, C.‑ Concepción de Almuradiel en el último lustro del siglo XVIII: Expediente de una visita (Actas del Congreso‑Histórico). La Carolina 1983. Córdoba 1985.

48)          En la iglesia provisional no cabían todos los fieles; algu­nos debían oír la misa desde la puerta y ventana del costado. Se hizo un tablado o entarimado para que los fieles estén en alto y las aguas corran y circulen por bajo. Junto a ella se construía el Palacio de la Superintendencia, y casa del cura. (Expedientes civiles 18O2‑18O3, doc. 1.666. A.H.M.LC.)

49)          Hita Fernández, J.J. y Sánchez‑Batalla Martínez, C.‑ Las Nuevas Poblaciones de Andalucía a finales del siglo XVIII: La Luisiana 1796, pgs. 51‑71, en Carlos III y las "Nuevas Poblacio­nes". Actas del II Congreso‑Histórico. La Carolina 1985. Córdoba 1988.

5O)         Contra la opinión de Sambricio (La arquitectura española de La Ilustración. Madrid 1986. pg. 357) consideramos que la queja de Losada no se debía a las casas de la glorieta de la derecha, entre las torres, porque esta manzana estaba construida en 1799 y no en 18O8.

51)          Hita Fernández, J.J. y Sánchez‑Batalla Martínez, C.‑ Las Nuevas Poblaciones de Andalucía a finales del siglo XVIII: La Luisiana 1796, pgs. 51‑71, en Carlos III y las "Nuevas Poblacio­nes". Actas del II Congreso‑Histórico. La Carolina 1985. Córdoba 1988.

52)          No parece que Losada ayudara a Lemaur en el camino de Despe­ñaperros; su relación con las obras son muy posteriores. Causas penales 1795‑1798, doc. 146. A.H.M.LC.

53)          Desnaux proyectó la casa de Fuente Palmera como las de Sie­rra Morena, pero la diseñada por Losada en La Luisiana tenía una sola ventana en su planta alta. Hita Fernández, J.J. y Sánchez‑Batalla Martínez, C.‑ Opus cit.

54)          A.H.M.LC. Actas Municipales, sesión de 21 de Septiembre de 19O7.

55)D. Pablo de Olavide A D. Simón Desnaux, (copia). Sevilla 14 de Diciembre de 1768. A.H.N. (Inquisición) leg. 3.6O7 1.

56)          Alcázar Molina. C.‑ Opus cit. pg. 176, doc. n1 76.

57)          Alcázar, C.‑ Opus cit. pg 27.

58)          Defourneaux, M.‑ Pablo de Olavide el afrancesado. traducción de Manuel Martínez Camaró, pg. 446, nota 132.

59)          Jijón a Olavide. La Peñuela 3 de Enero de 1769. A.H.N. In­quisición leg. 3.6O8.

6O)         Jijón a Olavide. La Peñuela 29 de Agosto de 1769. A.H.N. Inquisición 3.6OO.

61)          Defourneaux, M.‑ Opus cit.  pg. 446, nota 132.

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