ACTIVIDADES   ECONÓMICAS Y SOCIALES  DE   VALDEPEÑAS  DE  JAÉN  EN  EL  SIGLO  XVIII.   LOS  POZOS  DE  LA  NIEVE.

 

Juan Infante Martínez

Domingo Molina Fuentes

Serafín Parra Delgado

 

 

Para tener una  fiel idea  de la realidad económico‑social de Valdepeñas en el siglo XVIII, es necesario remitirse a las "Respuestas Generales del Catastro del Marqués de la Ensenada", de 1.752, referidas a nuestra ciudad (1) y (2).

 "Con objeto de efectuar un inventario de los bienes de la Villa de Valdepeñas, se reunieron en las Casas Capitulares, los Señores del Concejo, con la Comisión de Expertos, nombrados al efecto, entre los vecinos, y la Delegación de S. M., compuesta por el Juez D. Antonio Ventura Morón, Delegado para la diligencias de la única contribución del Reino, y D. Francisco Varona y Rozas, Caballero de la Orden de Calatrava, Marqués de Villarte, Corregidor, Intendente General de la ciudad de Jaén.

 Tras efectuar el orden de las preguntas, se procedió a su contestación:

 10.‑ Esta villa es conocida en el Reino de Jaén, por Valdepeñas.

 20.‑ La jurisdicción de esta villa es propia de ella, por privilegio concedido por S. M. en el día 19 de Abril de 1.558, quien percibe las penas de Cámara y gastos de Justicia, que importan anualmente ciento veinticinco reales de vellón.

 30.‑ Que el territorio que ocupa el término, es y hay desde levante a poniente, cinco leguas castellanas y tres cuartos de otra, que se pueden andar en doce horas; y del norte al sur, tres leguas y dos cuartos de otra, que se pueden andar en siete horas. Comprendiendo toda la circunferencia, catorce leguas y media.

 Confronta a levante, con el término de la villa del Campillo de Arenas; a poniente, con el de Martos; al norte, con la ciudad de Jaén y Los Villares; y al Sur, con Castillo de Locubín y Noalejo y su figura es como se demuestra:

40.‑ En su término se hallan diferentes especies de tierra de regadío y secano; que las primeras sirven para los frutales y siembras de trigo, maíz, lino, cáñamo, habas y otras semillas, y que se hallan en los sitios de Ranera, Río Susana, Molinos del Pan, El Papel, Arroyo del Cerezo, Chircales y Navalengua; que se riegan con aguas del Vadillo, Fuente Montoro, Río Susana, nacimiento de El Papel, Chircales, Fuente del Cerro Hidalgo y Vadillo de los Berros; que tienen diferente arbolado de nogueras, morales, olivas, membrillo, camuesos, peros y otros árboles frutales.

Y las segundas, de secano, para viñas, olivas y sembraduras; que están en los mismos sitios, así como en los de Cañada Padilla, Cerezo Gordo, Zarzuela, Cerezuela, Cueva la Yedra, Espinar, Cabañeros, Ciroladilla, Peñabilanos, El Hoyo, Puerto Locubín, Carboneros, Fresnadilla, El Tercero, Navalayegua, Moralejo, Pitillos y Parrizoso.

 Que las tierras de regadío se clasifican en 10, 20 y 30 calidad y producen un fruto (o cosecha del año) sin intermisión.  

Las tierras de secano de 10 producen una cosecha con un año de intermisión; las de 20, con dos años; y las de 30, con tres años.

 Hay una dehesa destinada para yeguas y potros, que  la mitad es tierra de labor, y la otra, pastos para dicho ganado: La Morenilla.

 Como también otras que llaman La Pandera, La Jarica, Chircales, Montesina, Los Cotos y Cedrera y la Boyal; que esta se arrienda el monte bajo en 400 reales, y de sus pastos se aprovecha el Común; y que también hay una pieza de tierra realenga, que llaman Los Ventisqueros, Almoacén, Poyos de Cabrera y Rastra de Juan de Aragón, que la mitad es inútil por peñascosa, y la otra, de pastos que se aprovecha el Común; y que si se arrendaran darían por ellos 150 reales; y que hay peñascales, menchones y matorrales que, por inútiles, no producen pastos.

 50.‑ Dijeron que las calidades de tierra de los sitios mencionados son: buenas, medianas e inferiores.

 60.‑ En estas tierras hay frutales de varias especies, olivos, viñas, nogueras, membrillos, camuesos, morales, encinas y otros árboles sueltos, como guindos, avellanos, cerezos, serbos, manzanos, níspolos y ciruelos.

 70 Como árboles de madera, dijeron que abundan mucho en estas tierras, sobre todo encinas, quejigos y chaparros.

 80.‑ Los plantíos de estas tierras, no tienen un orden establecido y están por lograr, a no ser por algunos árboles frutales, que están en los ribazos y márgenes de estas tierras.

90.‑ La medida de tierra que se usa en esta villa se compone de 60.722 varas castellanas y dos novenas de otra, en cuadro, que hacen novecientos estadales, y cada estadal, de tres varas y dos tercios castellanas.  

Y que una fanega de tierra de regadío, se siembra con fanega y media de cebada, con 15 celemines de trigo, con una fanega de maíz, con dos celemines de habas, con fanega y media de cañamones y con tres fanegas de linaza.

 100.‑ Dijeron que el témino de esta villa sería apróximadamente de 270.406 fanegas de tierra, de 12 celemines cada una, y cada celemín de 41 estadales, y cada estadal de 3 varas castellanas y dos tercias, según la medida que se usa en estas tierras, la misma que llaman cuerda menor de la Sierra de Jaén.

 Estimando en 615 fanegas las de regadío, donde se encuentran la mayor parte de los árboles frutales y tierras de labor.

 Las tierras de secano serán 60.433 fanegas, sobre todo puestas de olivos y vides, así como para cereales.

 Las tierras puestas de encinas, quejigos y chaparros suman un total de 90.464 fanegas.

 Asignaron al lugar de asiento del pueblo, madres de ríos, barrancos y arroyos, caminos y veredas, un total de 7.779 fanegas.

 Las dehesas antes citadas, tendrían una extensión, como sigue:

Cotos y Cedrera                   300 fanegas.

La Pandera                            400    "

Montesina                              250    "

Jarica                                     260    "

Chircales                                250    "

Morenilla                                400    "

Boyal                                      300    "

 Tierras Realengas:

Ventisqueros y Rastra de Juan de Aragón.(1.200 fanegas).

 110. Las especies de frutos que se recogen en el término de esta villa, son: aceite, vino, trigo cebada, escaña, habas, alcárcel, garbanzos, maíz, yeros, avena, seda, lino, cáñamo, nueces, membrillos, peros, camuesos, guindas, cerezas, bellotas, almendras, melocotones, servos y níspolos.

 120.‑ Dijeron que las tierras de regadío de primera calidad, producen la fanega sembrada:

 ‑ de trigo                     6 fanegas.

‑ de cebada               9    "

‑ de maíz                    15  "

‑ de habas                  9    "

‑ de cañamón             6    "

‑ de linaza                  3    "

‑ de cáñamo              6 arrobas

‑ de lino                      6    "

130.‑ Responden que cada fanega de tierra puesta de nogueras, la ocuparán 12 plantas, dándole una producción de una fanega por planta.

 A una fanega de tierra puesta de morales, le corresponderán 48 plantas, con una producción de 10 reales de vellón por planta.

A una fanega puesta de vides, le corresponderán 1.500 plantas, con una producción de 15 arrobas de vino.

 Una fanega de tierra puesta de olivas tendrá 48 plantas, con una producción de 6 arrobas de aceite.

 La fanega de tierra puesta de menbrillos tendrá 48 plantas y producirá 240 reales de vellón.

 La fanega de peros y camuesos, tendrá 48 frutales, con una producción de 240 reales de vellón.

 Los demás frutales, como guindos, avellanos, cerezos, almendros, ocuparan la fanega de tierra, en número de 100, con una producción de 100 reales de vellón.

 A una fanega de tierra puesta de encinas, quejigos y chaparros, le cabrán 48 plantas, con una producción de 24 reales de vellón.

 140.‑ Los frutos que se cogen en esta villa y su término, tienen un valor como siguen:

 ‑ 1 arroba de vino                              6 reales de vellón

‑ 1    "      "  lino                                   30   "           "

‑ 1    "      "  aceite                              12   "           "

‑ 1 libra de seda                                45   "           "

‑ 1 carga de alcárcel                         2     "           "

‑ 1 fanega de trigo                            15   "           "

‑ 1    "  de cebada                            8     "           "  

‑ 1    "    "  escaña                              5     "           "

‑ 1    "    "  avena                                5     "           "

‑ 1    "    "  yeros                                 11    "           "

‑ 1    "    "  habas                                10    "           "

‑ 1    "    "  maíz                                   8      "           "

‑ 1    "    "  garbanzos                                    26    "           "

‑ 1    "    "  linaza                                 5      "          "

‑ 1    "    "  nueces                              10     "           "

150 .‑ El impuesto que sigue sobre las tierras del término de esta villa, es el diezmo, con el que están grabados todos los frutos que se producen, exceptuándose de esta contribución, las tierras propias de la Fábrica de la Parroquia, los clérigos y las tierras que poseen los Padres de la Compañía de Jesús de Jaén.

 Las tierras de la Iglesia se dan en arrendamiento, y pagan los arrendadores una fanega, por 35 de cosecha (si se siembran de trigo), y una fanega, por cincuenta de cosecha, si se siembran de otras semillas.

 

Igual que el diezmo antes citado, las tierras de este término, están grabadas, con el  impuesto llamado Primicias, por el cual cada labrador, pagará media fanega de grano, si su cosecha ha llegado a 6 fanegas, y así proporcionalmente. Existe también el llamado Voto de Santiago. Por los citados impuestos, esta villa ingresa al año unas 60 fanegas de grano.

Además se contribuye con censos y memorias con que están gravadas algunas propiedades de los vecinos de esta villa.

El diezmo se divide en Barraño y de Pila. El primero se reparte, a partes iguales, entre el Señor Obispo y el Cabildo; del segundo se benefician, S. M., el Cabildo, Fábrica de la Parroquia y Prior, cobrando los dos novenos que pertenecen a S. M., por privilegio que le tiene concedido, el Señor Marqués de los Trujillos, vecino de Valladolid.

Así mismo, existe el impuesto llamado Pie de Altar, del cual se beneficia el Prior y Cura de la Parroquia. y el llamado de Minucias.

 Por el diezmo Barraño se ingresa al año, la cantidad de 810 reales.

160.‑ Las cantidades totales recaudadas por los diferentes impuestos, montan un total de 600 fanegas de trigo y 150 fanegas de cebada.

Los impuestos que no se cobran directamente, se arriendan a terceros; así, por el impuesto del vino y del aceite, se recaudan 500 reales de vellón, en arrendamiento; la Minucias, se arriendan en 140 reales al año.

La renta que llaman del Escusado se subasta en 700 reales. La de pie de Altar en 150 reales.

 Estas cantidades se han obtenido según experiencia de los que declaran  por la media de un quinquenio.

 170.‑ Esta villa tiene para su provisión:

 a) Dos molinos harineros, situados extramuros de la villa, en el Ejido de Santa Ana; y para su movimiento usan las aguas del Vadillo; son propiedad de D0. Josefa Antonia de Aguilera y Arceo, vecina de Granada, y le producen en arrendamiento, 200 fanegas de trigo anuales.

 A su arrendador, Mateo Guillén, le reportan una utilidad de 1.500 reales de vellón.

Estos molinos están gravados con un censo a favor de los Propios de la Villa, de 70 fanegas de trigo anuales, según escritura del año 1.558, entre D. Juan Leyerque , su primer propietario y el Concejo de la villa.

b) Un molino de aceite de usillo, situado en la calle Ejido y que es propiedad de D. Juan Diego González, Presbítero de esta Villa, y que está gravado con un censo de 250 reales de vellón.

 c) Seis hornos de pan cocer, gravados con una renta de 10 fanegas de trigo cada uno, y que son propiedad de:

 ‑ Capellanía de D. Miguel de Extremera, de Jaén.

‑ D. Francisco de Vilchez Santa Olalla, de Cambil.

‑ D. Juan Diego González, de esta villa.

‑ Capellanía de D. Cristobal de Quesada, vecino de Jaén.

‑ D0. Juana de Castro y Berrio, de esta villa, y

‑ D. Francisco Fernández, de esta villa.

 180.‑ Sobre la utilidad de la apicultura, se declara que en esta villa habrá 60 colmenas, de las cuales 28 pertenecen a D0. Catalina González de Medina; 12 a Juan Gutiérrez, y el resto a Antonio Ramos, D. Juan Diego González y Antonio de Escabias. Se les aplica una renta de tres reales a cada una.

 190.‑ La ganadería de esta villa se reparte como sigue:

 ‑ Yeguas                                      50

‑ Ovejas                                  4.015 

‑ Carneros                                 340

‑ Cabras                                 3.116

‑ Machos cabríos                  1.933

‑ Cerdos                                 1.800

‑ Vacas cerriles                       410

‑ Toros                                                   110

‑ Yuntas de vacuno                  150

‑ Asnos                                      274

‑ Caballos capones y mulos                 24

 De esta relación se excluyen, las mulas para los coches y los Caballos de Regalo.

 200.‑ La población de derecho de esta villa se compone de 400 vecinos, que tienen todos su residencia en ella, a excepción de:

 ‑ Francisco Gutiérrez,

‑ Luis Jiménez,

‑ Martín de Almazán,

‑ Cosme Cabanillas,

‑ Pedro de Amate,

‑ Francisco de Campos,

‑ José Garrido,

‑ Francisco de Moya.

‑ Luis Aceituno,

‑ Magdalena de Heredia.

 Todos estos tienen su residencia en los cortijos del término.

 210.‑ Esta población de Valdepeñas se compone de trescientas casas, para el uso de sus vecinos, y no se paga nada, por el establecimiento del suelo.

 220.‑ Esta villa posee desde su fundación un Caudal de Propios que es como sigue:

 ‑ Casas de  Ayuntamiento, Carnicerías y Cárcel, que todo está unido, y que si se arrendara debería ganar, 14 ducados de vellón.

‑ Casa para Pósito: Pósito Pío, en la Plaza, y Pósito Real, en la calle Bahondillo; y que ganarían en renta 12 ducados.

‑ Una casa en el Ejido, con una renta de 110 reales.

‑ Dos escribanías públicas.

‑ Tres escribanías de Millones, Comisiones y Cabildo, que ganan en arrendamiento, 900 reales.

‑ Varios censos sobre casas y otras propiedades, con una renta anual de 1.700 reales.

‑ Una pieza de tierra que llaman de Campos, en el callejón que va al Chorrillo, de 6 celemines y poblada de morales, y produce en arrendamiento, 200 reales.

‑ Otra que llaman del Río de la Cruz,  junto al Bosque, de dos fanegas de tierra, sembrada de nogueras y morales, y que renta 420 reales.

‑ Otra en la Junta de los Ríos, de 2 fanegas de tierra, con nogales, cerezos y árboles frutales, que fructifican 400 reales.

‑ Un huerto en la calle Vílchez, que gana 66 reales.

‑ Dos celemines de tierra en el Ejido, con tres morales, gana 90 reales.

‑ Tres celemines de tierra en el Chorrillo, con morales y árboles frutales, que ganan 176 reales.

‑ Una pieza de tierra de 5 fanegas, que llama de Batioja, y que gana 100 reales.

‑ Una que llaman de los molinos, junto al puente de la Dehesilla, de cuatro fanegas de extensión y que gana 400 reales.

‑ Diez fanegas de tierra en los Llanos de Ranera, que ganan 150 reales.

‑Otra pieza de tierra de 20 fanegas, en el sitio de las Carboneras, con una renta de 76 reales.

‑ En la Majada de Parras, tres fanegas, que ganan 92'5 reales.

‑ Otra pieza en la Fuente de la Piedra, de 30 fanegas de tierra, que gana 120 reales.

‑ Ocho fanegas de tierra en Palomarejos, que rentan 22 reales.

‑ Una dehesa, que llaman los Cotos y Cedrera, de 300 fanegas y una renta de 900 reales.

‑ La Pandera, con 250 fanegas y una renta de 700 reales.

‑ La Montesina, con 250 fanegas y una renta de 300 reales.

‑ La Jarica, de 260 fanegas, y una ganancia de 600 reales.

‑ Chircales, con 250 fanegas, y una renta de 900 reales.

‑ La Morenilla, con 400 fanegas, y 650 reales de renta.

‑ La dehesa que llaman Boyal, como de 300 fanegas y arrendada en 400 reales.

‑ Un monte de 900 fanegas en el sitio de la  Cerecera y Ciroladilla, que produce 1.864        reales.

‑ Otro monte llamado Cañada Padilla, de 300 fanegas, que produce 452 reales en renta.

‑ En el sitio de Peñabilanos y Cabañeros, poseen los Propios de esta villa. 1971 fanegas de tierra, que producen 2.338 reales en renta.

‑ En el sitio del Chaparral tienen 24 fanegas de Tierra, con quejigos y chaparros, que producen 300 reales.

‑ Cinco fanegas de tierra dedicadas para Ejidos, que se usan como eras en la saca de los cereales, y que rentan 66 reales al año. También se usan para que pasten los ganados, menos los cerdos.

‑ Poseen también la propiedad de las aguas del término; de este uso reciben 70 fanegas de trigo en renta de los molinos harineros.

230.‑ Los gastos del común los distribuyen de la siguiente forma:

 ‑ Médico                                 800 reales al año.

‑ Cirujano                               300    "         "

‑ Boticario                              400    "         "

‑ Carnicero o tablajero         300    "         "

‑ Potero del Común              250    "         "

‑ Matrona de parir                 300    "         "

‑ Escribano del Cabildo       750    "         "

‑ Maestro de Escuela          300    "         "

‑ Escribano de Millones       250    "         "

‑ Predicador                            60    "         "

‑ Relojero                                 66    "         "

‑ Alcabalas y cientos por

  la venta de bellotas             175     "         "

‑ Paja y utensilios                  120     "         "

‑ Fiestas del Corpus        1.500     "         "

‑ Carnestolendas                  120     "         "

 Para repaso de fuentes, Casa de Ayuntamiento, Cárcel, Carnicería, empedrado y composición de calles y puentes, caminos y veredas, papel sellado, encuadernación de libros del Cabildo, aceite para los faroles de la Casa Capitular, para alumbrar a dos efigies que tiene, se dedica un total de 1.210 reales anuales.

 240.‑ Los Propios de esta villa declaran un censo en contra de 1.400 ducados de capital, a favor de D. Juan de Pernia, vecino de Alcalá la Real, que por sus réditos anuales, pagan 463 reales.

 Otro préstamo de 60.050 reales de capital, a favor de D. Fernando Simón de Ortega y Valencia, Prior de la Ciudad de Úbeda, a quien pagan por sus réditos anuales, 181 reales.

Tienen otro préstamo, de 10.000 reales, a favor del Convento de Santa Ana de la Ciudad de Jaén, que por sus réditos anuales, pagan 300 reales.

Y otro préstamo de 200 ducados, a favor de D0. Leonor Serrano, vecina de Jaén, cuyor réditos son 66 reales.

 250.‑ En esta villa no hay ningún individuo que tenga embarcaciones que naveguen en el mar o ríos.

 260.‑ No hay en esta villa artistas, quienes teniendo caudal, hagan prevención de materiales correspondientes a su oficio.

270.‑ Los gastos de los servicios ordinarios y extraordinarios del Concejo se pagan con el producto de la Dehesa Boyal, que se cedió a los Propios, para este fin, siendo la renta de la referida dehesa insuficiente, para los 1.210 reales, que importan los citados servicios, el resto, desde los 400 reales de la dehesa, los aporta el Concejo.

280.‑ Los empleos de Alcaldes y demás Capitulares de esta villa son por nominación de ella. Estos empleos están enejenados de la Real Corona.

Lo mismo que las escribanías de Número, Cabildo, Comisiones y Millones, las cuales se enajenaron de la Real Corona, por compreda que tienen hecha a diferentes particulares. Y para el uso de las citadas escribanías, que pagan en renta 500 reales, se hizo gracia por S. M. al Señor Marqués de los Trujillos; que ingresa los dos novenos de todas las especias de semillas, dela Alcabalas Reales, por las cuales percibe dicho Marqués, la cantidad de 972 reales, de los que paga de situado a S. M. 2.433 reales.  Se ignora si esta gracia la tiene el Señor Marqués por mercéd de S. M. o por algún servicio particular a la Corona (3).

 290.‑ Hay una taberna para los abastos públicos de vino, aceite y vinagre, a la cual abastece José Ruiz de Torres, vecino de esta villa, al que se contempla de utilidad por su alcabala, la cantidad de 700 reales.

El aceite lo suministra Andrés Prieto, y se le contempla una renta de 900 reales.

 Al tabernero Pedro de Sierra, por la venta de estos productos, se reconoce una utilidad de 481 reales.

 Hay un mesón propio de la Capellanía que poseee D. Vicente de Soria, vecino de Jaén, que renta doce ducados de vellón al año, reconociéndole una utilidad de 200 reales a la mesonera, Juliana de la Cámara.  

Hay dos tiendas de especiería: Una, de Juan Ibáñez, en la calle Compañía, con una renta de 300 reales, y otra, de José de Parra, en la calle Real, con una renta de 700 reales.

 Un puesto de aguardientes, que lo abastecen y venden, José Jordán y Pedro Ibáñez, a quienes les consideran 500 reales en renta.

Una carnicería. en los bajos de la Casa Ayuntamiento, en la que se consume anualmente, unas 300 cabezas de ganado lanar y cabrío (no se vende otro tipo de carnes) y no se tiene abastecedor, por lo que su suministro se reparte entre los vecinos ganaderos de la villa, a los que se considera una utilidad de un real por cabeza de ganado.

 El tablajero de la carnicería ejerce también  de tabernero, y la utilidad que se le tiene reconocida, es por los dos oficios.

 300.‑ En esta villa hay un hospital en la calle Bahondillo, bajo la advocación de San Antonio; lugar para pobres, enfermos y pasajeros, que sirve para recogerlos y conducirlos al primer tránsito. Tiene unos gastos de 290 reales, los cuales se costean con las rentas de dos piezas de tierra que su fundador dejó a la Fábrica de la Iglesia Parroquial de esta villa, para dicho fin. Corre con su administración, Francisco Gallego de Quesada, Mayordomo de dicha Fábrica, el cual da las cuentas al Señor Juez Ecónomo de este Obispado. No se sabe quien fue su fundador.  

310.‑ En esta villa no hay cambistas ni mercaderes al por mayor.  

320.‑ No hay en esta villa tenderos de paños, ropa, oro, plata, sedas, lienzos y otras mercaderías.

 Hay un médico, D. José Javier de Salazar; un boticario, D. Francisco del Villar; dos barberos, D. Felipe de Ortega y D. Manuel Bravo (que hace de sangrante); un estanquero, en la calle Real, y un maestro de escuela municipal; un sacristán mayor, Pedro de Torres, que hace de organista, y otro sacristán menor y campanero, que sirve en la Iglesia Parroquial; un escribano de Número, Cabildos y Comisiones, que D. Juan Rubio y D. Eufrasio Antonio de Torres‑Peñuela, que ejerce la escribanía de Millones.  

330.‑ Por oficios hay en esta villa: Un maestro alarife, que gana al día que trabaje, un jornal de cinco reales; dos oficiales de albañilería, cuyo jornal es de tres reales; un maestro de sastre, que gana cuatro reales, lo mismo que el herrador; dos maestros zapateros que ganan cuatro reales diarios y dos oficiales de zapatero, a tres reales. Así como seis pujareras que ganan dos reales diarios.  

340.‑ Para las actividades agrícolas hay 250 jornaleros, que diariamente ganan dos reales y medio. La edad exigida para dar el jornal es de 18 años en adelante. Son muy pocos los labradores y jornaleros que se mantienen del producto de sus labores y ganado.

 350.‑ En esta villa viven cuarenta pobres de solemnidad, como se ha verificado por la diligencia practicada a tal efecto.

 360.‑ Para atender religiosamente a sus habitantes, hay en esta villa nueve clérigos, siendo el Prior de la Iglesia Parroquial, D. José Andrés de la Chica y Ulloa.

 370.‑ En la villa, ni en su término, posee S. M. finca alguna, ni renta que no pertenezca a las generales ya declaradas, a excepción del cerro que llaman Los Ventisqueros, que es terreno realengo, y de cuyos pastos se aprovecha el Común; se le sigue una utilidad en renta de 150 reales de vellón.

Al Regimiento de Milicias de este Reino contribuye esta villa, con 6 soldados, que son: Pedro Ibáñez, Juan de Ortega, Pedro Valdivia, Agustín de Montes, José Marchal y Cristobal de Arias.  

380.‑ Sobre la utilidad de los esquilmos de ganados, los expertos declararon que a una yegua le corresponde una utilidad anual de 30 reales; una oveja, 10 reales; una vaca, 33 reales; una burra 15 reales y una cabra 10 reales.

 Para el trato y comercio se le considera una ganancia de 6 reales por cada macho de cabra; a cada toro 40 reales; una cerda de cría, 15 reales, y una colmena 5 reales.  

390.‑ La valoración media que hicieron sobre los pastos de la Dehesas del Común, es 8 reales por cada 100 fanegas de tierra. Así como que esta villa tiene pastos mancomunados con la Ciudad de Jaén, villa de la Mancha Real, villa de Cazalilla, el lugar de Villargordo, Torredelcampo, Los Villares y Mengibar.

 Todo lo expuesto anteriormente dijeronsé la verdad, en la que se afirman, y en caso necesario repiten denuevo el contenido de la declaración, so cargo del referido su juramento, y lo firmaron los que supieron y los que no, un testigo, declarando sus edades y empleos, como sigue:

 Alcaldes Ordinarios:

            Juan Gutiérrez de León (52 años).

            Juan Diego de Martos (42 años).

 Regidores:                            

            Francisco Gallego de Quesada (66 años).

Gabriel de Armenteros (44 años).

Francisco Ramón Peinado (47 años).

 Síndico Procurador:             

            Diego Clemente Martín (57 años).

Tasadores nombrados por el Concejo:    

            Francisco de Castro Cortés (70 años).

Andrés Tello (56 años).

Antonio de Escabias (50 años).

Francisco Serrano de Castro (52 años).  

Apreciadores del campo (Agricultores):   

            Pedro Cortés (73 años).

Pedro Gutiérrez de León (63 años).

 Alcaldes de la Santa Hermandad:             

            Manuel de Zafra (63 años)

Alonso Marchal (50 años)

 Escribano del Cabildo:

            Juan Rubio (57 años).

 También firmó el Señor Juez Subdelegado, D. Antonio Ventura Morón. De todo lo cual dio fe el escribano Alonso Pérez Lechuga.

Actuó, como agrimensor nombrado por el Señor Juez Subdelegado, Juan de Molina, vecino de la villa de Torre Don Jimeno".

LOS POZOS DE LA NIEVE.

 El uso de la nieve se generalizó en la Edad Moderna (Conquista de Granada ‑ 1.492) debido al aumento de la población en las grandes ciudades, como consecuencia de la pacificación y por lo tanto del florecimiento de la agricultura y el comercio(4).

 La nieve, además de utilizarse para tomar bebidas heladas en los calurosos meses del verano, se  constituyó en un artículo de primera necesidad al ser utilizada con fines medicinales, para cortar las hemorragias, rebajar la fiebre, cambatir las inflamaciones y suavizar los dolores, entre otros. (5)  

El comercio  de la  nieve en Valdepeñas, aunque se inició prácticamente, con la fundación del pueblo en el siglo XVI, tuvo su máximo explendor en los siglos XVII y XVIII, cuando el consumo de la nieve se extendió a todos los grupos sociales. Su declive se inició en la segunda mitad del siglo XIX, con la aparición de la moderna industria frigorífica (hielo artificial).

 Si bien en Valdepeñas teníamos constancia de la existencia de varios pozos de nieve, no fuimos conscientes de la importancia de los mismos hasta conocer los trabajos del profesor ARANDA DONCEL, sobre el abastecimiento de la nieve a Córdoba en los siglos XVII y XVIII (6).

Por este trabajo, conocemos que en la últimas décadas del siglo XVII y en las primeras del XVIII la nieve que consumían los cordobeses procedía de Valdepeñas, y más concretamente de la Sierra de la Pandera. Las declaraciones de un arriero en julio de 1.688 confirman el dato anterior:

 "Sabe que siempre se ha abastecido de nieve esta ciudad de lo que se ha traído de fuera, parte por no haberla en ella ni en su contorno, siendo los pozos más inmediatos a Córdoba, y los de donde ordirariamente los abastecedores la han traído para proveer la ciudad de ella, de las sierras de la villa de Valdepeñas" (7).

 El transporte de la nieve de Valdepeñas a Córdoba presenta grandes problemas, por el centenar de kilómetros que separan ambas localidades, el testimonio de un arriero, en 1.688, nos aclara las jornadas que son necesarias para llevar la nieve desde Valdepeñas a la capital cordobesa:

 "Estos están distantes de Córdoba dos jornadas y media, porque aunque la dicha villa no está a más de dos jornadas, desde ella a los pozos se gasta simpre en subir por la nieve y bajarla de ellos un día con poca diferencia, y cuatro de la idas y venidas, son cinco los que se ocupan en cada viaje; sabe lo susodicho por haberlo experimentado, ejercitándolo y haberlo visto" (8).

Las declaraciones de los arrieros en 1.688, nos informan igualmente de los costos del transporte de la nieve:

 "También sabe que el precio corriente que están ajustados los arrieros que portéan la dicha nieve con el obligado es que por cada arroba de nieve de la que le pusieren en esta ciudad les haya de dar cinco reales con unos y otros por cuatro y medio"(9).

 En 1.701, debido a las intensas lluvias que cayeron en Valdepeñas, los pozos de la nieve se inundaron, y el abastecedor intentó exculparse de la siguiente forma:

 "Tenía hecha su prevención de nieve para el abasto de esta ciudad, según su obligación, en los pozos de Valdepeñas, como lo ha hecho todos los demás años que ha sido abastecedor, y aún para que le sobrase, como ha sucedido los demás años, y, fijado en lo referido, ha sucedido la desgracia de que uno de los días de la semana pasada fue tanta el agua que cayó en dichos pozos y en aquellas sierras de aquel paraje, que se anegaron dichos pozos de calidad, que toda la prevención que tenía se le perdió y esto se verifica de que la nieve que han traído hasta hoy, ha sido de los asientos que pudieron aprovechar con gran trabajo de dichos pozos". (10).

 Fue, como decíamos anteriormente, este trabajo del profesor ARANDA DONCEL, el que nos motivó en la busqueda de los pozos de la nieve de Valdepeñas, de tanta importancia en el siglo XVIII.

 Con la ayuda de la Asociación Deportiva "La Boleta" y la Asociación Cultural "Lugia", ambas de Valdepeñas de Jaén, y tras varias jornadas de investigación de campo, localizamos en Ventisqueros, a 1.700 metros de altitud, dos pozos de unos 2'50 metros de diametro, (la profundidad no ha sido posible calcularla, al estar cubiertos de tierra). Junto a los pozos existen restos de una casa, posiblemente del guarda, con una planta de 64 metros cuadrados.

 En  Cornicabra, a 1.600 metros, existen tres pozos, cuyo diámetro oscila de 20 a 30 metros. En el Marroquí, se encuentran otros dos pozos, a 1.400 metros de altitud y con un diámetro superior a los cincuenta metros. Otros tres pozos fueron localizados, finalmente, en la Pandera, en término de los Villares. Todos estos pozos están construídos apovechando el terreno y tienen forma de cono invertido, con una altura de tres o cuatro metros de profundidad.  

Hemos de reconocer, que estos descubrimientos, aunque ratificaban la hipótesis de la existencia de pozos de la nieve en el término de Valdepeñas, no explicaban el potencial que nuestra ciudad tuvo en siglos pasados.

 La explicación la encontramos en la correspondencia que D. Francisco Tomás de Porcuna y Fuentes, Prior de Parroquial de Santiago Apóstol, mantuvo en 1.781, con el Geógrafo D. Tomás López (11) . En esta correspondencia se informa que:

 "La Sierra de la Pandera, en cuya cima altísima está el ventisquero. Aquí se recoge comunmente nieve en una sima profunda para el abasto de muchos pueblos hasta Córdoba, Cabra, etc.".

La sima de la Pandera, se encuentra en término de Valdepeñas, pero a tan sólo veinte metros del término de Jaén. Esta circunstancia hizo, que ya en 1.633 hubiera un pleito entre la villa de Valdepeñas y la  ciudad de Jaén, por la posesión de la citada sima (12).

 El pleito fue ganado por la villa de Valdepeñas, en Granada, el 23 de diciembre de 1.633.

 El derecho del acopio de la nieve de la sima de la Pandera, correspondía al Sr. Marqués de los Trujillos, que compró la jurisdicción de la misma.  

El Concejo de Valdepeñas estuvo representado en los autos, por Pedro Fernández Cuadrado que presentó a los siguientes testigos:        

  11.‑ Juan Delgado, vecino de Jaén, de San Miguel, labrador, natural de la villa de Valdepeñas.

 21.‑ Martín García, vecino de Jaén, de San Ildefonso, ganadero natural de Burgos.

 31.‑ Julián de Castro, natural y vecino de Valdepeñas.

 41.‑ Antón García Ruiz y Parra, vecino de Valdepeñas, labrador.

 51.‑ Juan de Montoro, vecino de Valdepeñas, labrador.

 61.‑ Blas Fernández, labrador, natural y vecino de Valdepeñas.

  71.‑ Juan de Vega, labrador.

 81.‑ Lázaro Gozález, de la Fuente del Rey, labrador, vecino de Valdepeñas.

 91.‑ Alonso López Tamaral, labrador, vecino de Valdepeñas.

101.‑ Gregorio de Soto, maestro de arados y carretas, vecino de Valdepeñas.

111.‑ Diego Martínez, de Baeza.

121.‑ Francisco López, de Almagro.

131.‑ Cristobal Ramírez de Contreras.

141.‑ Juan de Montes.

151.‑ Sebastián Delgado.

161.‑ Francisco Serrano.

171.‑ Cristóbal de Quesada.

181.‑ Andrés de Lendínez.

191.‑ Diego López Cejalgo.

201.‑ Miguel Sánchez de Escalona.

211.‑ Pedro Delgado.

221.‑ Tomás de Hortigosa.

231.‑ Pedro González de la Torre, y

241.‑ Juan de Castro.

 En años anteriores a este pleito, concretamente, en cabildo de 16 de agosto de 1.628, el Concejo de Valdepeñas solicitó al Rey, permiso para hacer acopio de nieve en invierno, para poderla recoger en verano. La solicitud fue realizada a petición de D. Juan de Uribe Salazar y de D. Juan de Medina y Viedma, Caballero Veinticuatro de Jaén, y vecino  de Valdepeñas (13).

Con la nieve de Valdepeñas, no sólo se abastecía a la ciudad de Córdoba, también se abastecía a la ciudad de Jaén, tal y como podemos comprobar con la lectura del siguiente contrato (14):

 "En Jaén a veinticuatro de mayo de 1.809. Delante de mí, el Adr. Público comparecieron: Juan de Estrella López, Juan López y Juan Garrido, como vecinos del pueblo de Valdepeñas: A quienes doy fe, conozco, para que se les otorgue a portear nieve, con veinte caballerías, que se necesitan para el abasto y consumo de esta ciudad de Jaén y sus pueblos, que la necesitaren, al precio de doce cuartos, que sea de la Sierra de la Pandera, y a veinte cuartos, si la hubieran de traer de otra sierra más lejana, como la de Sierra Mágina, según la nieve habida. Se somete ante el Sr, Intendente, lo cual obliga a formalizar las siguientes condiciones:

 Que la referida conducción y portes de nieve la han de extraer de los sitios de la Pandera y Sierra Mágina, a los referidos precios ya expuestos, en primer y segundo lugar, a fin de poner el la alhóndiga de esta ciudad y por parte de de la Real Hacienda, en cuyo sitio se harán los pesos y por el fiel, llevada la cuenta y razón para su abono. Y si acaeciera mayor consumo de las veinte cargas o caballerías, que desde luego han de ponerse, se le habilitaran por parte de la Real Hacienda, y por parte de los otorgantes el pagar el justo alquiler de esas caballerías.

 Quedan obligados por este contrato, los otorgantes al cumplimiento del acarreo y abasto de la nieve a que esta ciudad y sus pueblos tuvieran necesidad, para que de modo alguno, falte, por las necesidades entre las que son más de necesidad, los hospitales y sus enfermos, además de otras de menos importancia.

 Por todo lo expuesto, y desde hoy, otorgamos el permiso para la tal necesidad, dando principio a partir de la fecha de este contrato que hemos expedido".

 Relacionados con el acopio de nieve en la Sierras de Valdepeñas, hemos encontrado otros documentos entre los que destacamos los siguientes:

 11.‑  La sima de la Pandera se encuentra en término de Valdepeñas, sin embargo, la casa en la que se albergan los trabajadores, "se encuentra construIda  a unos cincuenta pasos al norte, en el término de Jaén".

 El deslinde con la ciudad de Jaén se realiza definitivamente, el veintiuno de mayo  de 1.821.

 En el mismo año, el encargado en el despacho de la nieve, es Pedro de la Fuente  Sánchez.

 En este documento  se informa igualmente, de la existencia de pozos de la nieve en la Cabezuela de Castro y Nevazos, junto a los ventisqueros de la Media Luna, de D. Francisco Negrete (15).

21.‑ Denuncia contra Francisco Antonio de Castro por haber acopiado nieve para abastecer a otros pueblos en la Sierra o Cuerda de la Ventana, de este término, recogiéndola de los términos de Propios. La denuncia se presentó el veinticinco de abril de 1.854 y se remitió el expediente al Sr. Gobernador. Los pozos que usaba el Sr. Castro estaban en propiedad del Sr. Marqués de Navasequilla. Al Sr. Castro se le condenó a pagar el importe de la nieve justipreciada por los peritos (16).

 31.‑ Solicitud del alcalde D. Pedro de Quesada al Sr. Gobernador Civil, sobre el deslinde de los terrenos de Propios destinados a neverías, de fecha diez de noviembre de 1.857. El diecisiete de noviembre de 1.857 en contestación del Sr. Gobernador, se accede a ello. (En este documento no se especifican los terrenos) (17).

 Por último, indicar, que la sima de la Pandera, la  que fuera el gran pozo para el acopio de nieve, ha sido estudiada y topografiada por dos espeleólogos valdepeñeros, Andrés Moral y Agustín Gutiérrez, del Grupo "Alhaja". Con un interesante trabajo sobre la misma, publicado en "Andalucía Subterránea" (18), finalizamos este trabajo.

"Localización y Acceso. Saliendo desde Valdepeñas de Jaén en dirección a Jaén, por la carretera comarcal 3.221, se recorren 8 Km. Después se sigue por las pista militar asfaltada que se encuentra en ese punto, a la derecha de la carretera comarcal y se recorren otros 8 Km., hasta llegar al cuartel. (Se precisa autorización para utilizarla). El tiempo de subida apróximado es de 40 minutos.

 Desde el cuartel se recorren otros 800 mts. más en dirección Este, hacia la Peña del Altar. Este último tramo se puede hacer a pie o en vehículo todoterreno.

 La sima se localiza a unos 20 mts. a la derecha de la alambrada.

 Descripción de la Cavidad. La sima de la Pandera está compuesta por dos pozos y varias salas. El acceso se realiza a través de un pozo vertical de 30 mts. de profundidad, en su mayor parte aéreo, y de grandes proporciones.

En el fondo de este pozo arranca una rampa  de tierra y piedras que alcanza un desnivel de 4 mts.

 En la pared Este de la rampa y tras pasar una gatera muy estrecha se accede a una salita bellamente concrecionada.

 A 23 mts. de profundidad del P. 30, tras un pedúnculo a la derecha, se llega a dos salas, que también forman parte del pozo principal.

 En el fondo del P.30 y tras desobstruir una gatera, se accede a otro pozo de 8 mts. de profundidad, pozo este, de menores proporciones y que desemboca en otro pozo‑gatera impenetrable, de 4 mts. de profundidad".  

NOTAS:

 1.‑ (A)rchivo (H)istórico (M)unicipal de (V)aldepeñas de (J)aén. Respuestas Generales. Catastro del Marqués de la Ensenada. Año de 1.752.

2.‑ Asociación Cultural "Lugia". "Catastro del Marqués de la Ensenada", en "Lugia. Crónica Trimestral de la Ciudad de Valdepeñas de Jaén. N1 18 y 19 (1.989) y N1 20 (1.990).

 3.‑ A.H.M.V.J. Libro de Cabildos. Año de 1.640. (La obtuvo por compra a S. M. de la jurisdicción de Valdepeñas  el 14 de mayo 1.640, según escritura otorgada ante el escribano de Madrid D. Diego Martínez Rueda).

 4.‑ Capel Sáez, H. "El comercio de la nieve y los pozos de Sierra Espuña". Estudios de Geografía Humana. Academia Alfonso X el Sabio. 1.982. pp. 23‑81.

 5.‑ Aranda Doncel, J. "El abastecimiento de la nieve a Córdoba en los siglos XVII y XVII". Estudios Geográficos. Tomo XLVII. 1.986,  n1. 182‑183, p. 183.

 6.‑ Op. cit. pp. 173‑191.

 7.‑ Op. cit. p. 179.

 8.‑ Op. cit. p. 181.

 9.‑ Op. cit. p. 182.

 10.‑ Op. cit. pp. 176 y 177.  

11.‑ Biblioteca Nacional. "Correspondencia de D. Francisco Tomás de Porcuna y Fuentes, Prior de la Parroquial de Valdepeñas de Jaén, con el Geógrafo D. Tomás López, sobre noticias de aquella Villa" Año de 1.781.  

12.‑ Archivo General del Reino de España (Simancas). Expedientes de Hacienda. Legajo 354. (Pleito entre la villa de Valdepeñas y la ciudad de Jaén, sobre la Pandera, ante el escribano de la Real Chancillería de Granada, a 23 de diciembre de 1.633).  

13.‑ A.H.M.V.J. Libro de Cabildos. Año de 1.628.

 14.‑ Palacios Zamora, M. "Los neveros". Diario Jaén, 31‑08‑92.

 15.‑ (A)rchivo (H)istórico de la (D)iputación (P)rovincial de (J)aén. Sección de Propios. Año 1.821.  

16.‑ A. H. D. P. J. Sección de Propios. Legajo 2.821/138.

 17.‑ A. H. D. P. J. Sección de Propios. Legajo 2.855/14.

 18.‑ Gutiérrez, A. y Moral, A.  "Estudio de cavidades del Término Municipal de Valdepeñas de Jaén. La Sima de la Pandera. VJ‑4". Andalucía Subterránea" N1. 10. Granada, 1.991, pp. 63‑78.

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